TEMA: La Isla Prohibida es el antiguo refugio del desaparecido imperio de los Arcanos, que tenían el poder de controlar los 4 elementos mediante 4 tesoros sagrados, ocultos en la isla, que se hundirá si alguien intenta hacerse con ellos. Los jugadores seremos intrépidos aventureros que pretenden conseguir los tesoros y salir con vida.
MECÁNICA: Se trata de un juego cooperativo en el que los jugadores deben colaborar para conseguir un único objetivo: recuperar los tesoros y salir juntos de la isla antes de que se hunda. En cada turno, los jugadores podrán mover, asegurar una loseta de isla, entregar una carta de tesoro o reclamar un tesoro cuando reúna las cartas necesarias. Al final de cada turno deben coger cartas de tesoro (aunque algunas pueden indicar que suba el nivel del agua y otras son ayudas extra) y cartas de isla, que indicarán qué partes de la isla se hunden o se pierden.
JUGADORES: De 2 a 4 jugadores (a partir de 10 años), aunque con dos es entretenido, resulta más divertido cuantos más sean para "sufrir" más entre todos y discutir más para coordinar la forma de ganar.
MECÁNICA: Se trata de un juego cooperativo en el que los jugadores deben colaborar para conseguir un único objetivo: recuperar los tesoros y salir juntos de la isla antes de que se hunda. En cada turno, los jugadores podrán mover, asegurar una loseta de isla, entregar una carta de tesoro o reclamar un tesoro cuando reúna las cartas necesarias. Al final de cada turno deben coger cartas de tesoro (aunque algunas pueden indicar que suba el nivel del agua y otras son ayudas extra) y cartas de isla, que indicarán qué partes de la isla se hunden o se pierden.
JUGADORES: De 2 a 4 jugadores (a partir de 10 años), aunque con dos es entretenido, resulta más divertido cuantos más sean para "sufrir" más entre todos y discutir más para coordinar la forma de ganar.
NUESTRA EDICIÓN: En español de Devir, y se agradece porque algunas cartas tienen texto relevante. Se puede conseguir a partir de 18 euros.
DIFICULTAD Y DURACIÓN: Baja. Pocas reglas, sencillas y bien explicadas en un manual con útiles ejemplos. La dificultad se puede ajustar subiendo el nivel inicial del agua, cambiando personajes o la configuración inicial de la isla. Las partidas suelen durar media hora.
EVALUACIÓN: Suficiente.
- Es un juego bastante sencillo, para jugar con pequeños y mayores, que escala bastante bien con cualquier número de jugadores y los hará pensar, dialogar y cooperar durante las partidas.
- También es muy vistoso por su buen diseño y materiales, lo que ayuda a sentir el tema y meterse en el papel de exploradores intentando salir de la isla antes de que se hunda. Además, que no haya un ganador o un perdedor, puede ser un punto extra para jugarlo con gente que no está acostumbrada a los juegos de mesa.
- Sin embargo, un juego cooperativo implica no competir, no ganar de forma individual, algo que puede desmotivar a muchos jugadores.
- Otro "defecto" de los cooperativos también se da en este juego: el efecto líder. Aunque como siempre, depende mucho del grupo de juego.
- En la parte negativa también destaca la excesiva influencia del azar. Es normal jugar contra el azar en los cooperativos, pero aquí puede suceder que pase una mala ronda y hagas lo que hagas, te quedes prácticamente sin opciones. Algunas partidas nos dejarán la sensación de haber sido más fáciles sólo porque las cartas nos han salido mejor y no por haber jugado mejor, lo cual no motiva mucho (teniendo en cuenta que, además, no competimos entre nosotros sino contra el juego).
- Pese a todo, en muchas partidas sí notaremos la importancia de tomar buenas decisiones, controlar las cartas que han salido para evitar hundimientos y gestionar bien nuestra mano y el riesgo (como grupo), adaptándonos a los cambios en la isla (algunas veces convendrá arriesgar para recuperar un tesoro antes que salvar una parte de la isla).
- En estos casos la suerte aporta variedad y rejugabilidad. Pero el juego no destaca por su rejugabilidad: aunque hay escenarios adicionales (que sólo cambian la posición inicial de las losetas), al fin y al cabo el objetivo es salir de la isla: algo relativamente fácil y que una vez se consigue (y puede hacerse en las primeras partidas, porque cogerle el truco -la estrategia a seguir- no es tan difícil), no deja más motivación que el salir de la isla con otros personajes (y tampoco hay tantos) o subir la dificultad (lo que hará que influya más el azar). Como ya hablábamos en La sombra de Cthulhu, se trata de "un videojuego de una sóla pantalla".
- En resumen, es una experiencia cooperativa sencilla, bonita y accesible a todo el mundo, aunque quien quiera dar un paso más, puede tener una experiencia más completa con Pandemic.