TEMA: Somos dos especieros en un barco, compitiendo por tener nuestros condimentos a salvo de las ratas y más ordenados que nuestro rival.
MECÁNICA: En nuestro turno podremos colocar dos losetas en contacto con otra que ya esté sobre la mesa o incluso encima. Si conseguimos juntar 2 o más especias iguales de nuestro color, conseguiremos puntos. También tendremos que acabar nuestro turno con menos de 3 ratas de nuestro color visibles (o perderemos inmediatamente), provocar que ésto le suceda al rival, o sabotear el orden de sus especias. Cuando se agoten las losetas, el jugador con más puntos gana.
JUGADORES: Dos especieros a partir de 8 años.
NUESTRA EDICIÓN: Multilenguaje (incluyendo español) de Queen Games, pero no importa el idioma puesto que sólo hay texto en las reglas. Su precio oscila entre los 10 y los 20 euros.
DIFICULTAD Y DURACIÓN: Baja. Reglas muy sencillas (traducidas regular) que se explican en un minuto. Partidas rápidas de unos 20 minutos.
EVALUACIÓN: Suficiente.
- Es un filler con algo de gracia para jugar en pareja o con niños en ratillos muertos.
- Pero muy de vez en cuando. Aunque tras una partida suele pedir revancha, como siempre es lo mismo y es muy simple, la rejugabilidad no es su fuerte.
- No tiene mucha estrategia ni mucho que pensar, sino que hay que adaptarse a lo que va saliendo, tapar ratones y sacar el máximo de cada loseta, aunque muchas veces es evidente lo que debemos hacer.
- La suerte influye a menudo: las losetas son escogidas al azar y esto puede perjudicarte especialmente cuando al rival le tocan las losetas que te convendrían a ti, impidiéndote puntuar.
- Sin embargo, la interacción entre jugadores es clave, dejando ratas del rival visibles (que pueden ser muy puñeteras) y bloqueando (cubriendo) sus puntuaciones. Aunque hay que encontrar un equilibrio entre perjudicar y puntuar.
- El tema está muy pegado: aunque hay ratones y especias, la mecánica no tiene nada que ver y podrían ser círculos de colores.
- Los materiales, aunque bonitos, son mejorables: a veces cuesta distinguir las ratas de las irreconocibles especias y sobre todo, las fichas (innecesariamente de madera) de puntuación son muy pocas y al final hay que anotarla.
- Si no se encuentra de oferta a su precio mínimo, resulta caro tanto por componentes (unas pocas losetas e insuficientes fichas de puntuación) como por lo simple que es.
- A pesar de todo, las partidas siempre resultan entretenidas.